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Cómo hacer una carta de restaurante que venda más

Por VladCristian 4 min de lectura

Carta de restaurante bien diseñada sobre una mesa

La carta es el vendedor que tienes en todas las mesas. Puede ayudar a que el cliente elija rápido, pida un entrante más o pruebe ese plato del que estás orgulloso… o puede confundirle y hacer que acabe pidiendo lo de siempre. Saber cómo hacer una carta de restaurante clara y atractiva es una de las mejoras más baratas que puedes hacer en tu negocio.

Estos consejos sirven igual para un bar de tapas, una cafetería o un restaurante, y tanto para la carta impresa como para la digital.

Menos es más: el tamaño de la carta

Una carta muy larga obliga a leer mucho, hace dudar y suele complicar la cocina: más referencias, más stock y más riesgo de que algo se acabe o no salga igual de bien. Antes de pensar en el diseño, pregúntate qué platos son de verdad tu seña de identidad y cuáles están ahí "por si acaso".

Una buena pista para decidir qué quitar son tus propios datos de ventas. En el próximo artículo de esta serie hablamos de la ingeniería de menú, un método para analizar qué platos se venden y cuáles dejan margen.

Una estructura que se entienda sola

  • Secciones en el orden en que se come: para picar, entrantes, principales, postres y bebidas.
  • Nombres de sección claros. "Del mar" o "De la huerta" quedan bien, pero que no obliguen a adivinar.
  • Pocos platos por sección, para que el cliente pueda compararlos de un vistazo.
  • Bebidas y vinos separados si la lista es larga.

Descripciones que abren el apetito

El nombre del plato dice qué es; la descripción, por qué apetece. No hace falta escribir un poema, basta con una línea con lo que lo hace especial:

  • El origen del producto, si es local o tiene denominación.
  • La forma de cocinado: a la brasa, guisado a fuego lento, hecho al momento.
  • Un detalle de la casa: la receta de la abuela, la salsa propia, el pan del obrador de al lado.

Eso sí, todo lo que pongas debe ser cierto. Si dices "casero" o "de la zona", que lo sea.

Diseño: legible antes que bonito

Tipografía y contraste

Letra grande, buen contraste entre texto y fondo y pocas tipografías distintas. La carta se lee en terrazas al sol, en rincones con poca luz y por clientes de todas las edades.

Espacio en blanco

Dejar aire entre secciones hace que la carta se lea mejor y parezca más cuidada que una página llena hasta los bordes.

Destaca con moderación

Un recuadro o un pequeño icono para la especialidad de la casa o el plato del chef ayuda a guiar la mirada. Si destacas diez platos, no destacas ninguno.

Fotos: pocas y buenas

Una foto oscura o mal encuadrada resta más de lo que suma. Si usas fotos, que sean reales, de tus platos y bien iluminadas. En una carta digital puedes incluir más fotos sin que la carta se haga pesada, como contamos en nuestra guía de carta digital para bares y restaurantes.

Los precios, claros y completos

Además de ser una cuestión de confianza, es una obligación: la normativa de consumo exige que los precios sean finales, con el IVA incluido, y que suplementos como el pan, la terraza u otros conceptos se informen antes de forma clara. Las reglas concretas varían según la comunidad autónoma, así que consulta con tu asesor si tienes dudas.

Sobre cómo presentar los precios para que no sean lo único en lo que se fija el cliente, te damos ideas en el artículo sobre ingeniería de menú.

No olvides lo obligatorio y lo útil

  • Alérgenos indicados plato a plato o con una forma clara de consultarlos.
  • Opciones vegetarianas o sin gluten señaladas, si las tienes.
  • Datos del local: horario, teléfono y redes, sobre todo en la versión online.
  • Versión en otros idiomas si recibes turistas.

Papel y digital, la misma carta

Lo ideal es que la carta impresa y la digital sean coherentes: mismos platos, mismas descripciones y mismos precios. La digital tiene la ventaja de que la cambias al momento y el cliente puede verla desde casa, desde tu ficha de Google o escaneando un código QR en la mesa.

Si prefieres no pelearte con el diseño, en MiCartaOnline preparamos la carta digital y la web de tu bar o restaurante y las mantenemos actualizadas, sin permanencia.

Revisa tu carta con ojos de cliente

Una prueba sencilla: pide a alguien que no conozca tu local que lea la carta y te diga qué pediría y qué no ha entendido. Las dudas que tenga son las mismas que tienen tus clientes cada día. Puedes ver los planes cuando quieras.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos platos debe tener una carta?

No hay un número exacto. Depende de tu cocina y tu equipo, pero en general es mejor una carta corta que puedas hacer siempre bien.

¿Cada cuánto debo cambiar la carta?

Muchos locales la ajustan con los cambios de temporada. Revisa al menos qué platos funcionan y cuáles no cada pocos meses.

¿Es mejor con fotos o sin fotos?

Depende del estilo del local. Si las usas, que sean reales y de calidad.

¿Puedo tener solo la carta digital?

Es recomendable tener también alguna impresa. En algunas comunidades, Consumo ha recordado que la carta no puede ofrecerse solo por código QR.

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